jueves, marzo 10, 2005

Many.

El Many esta enfermo. El haber ido contra sus principios hace unos años lo ha hecho una maraña de migrañas y dolores estomacales.
Después de tantas insistencias de su señora, se decidió a abordar el tren hacia la capital, para unos análisis dignos y totales, hasta de VIH (aunque su vida sexual activa es nula).
Tiene palancas en el IMSS, una tía de el trabaja en el área de cunas, y así se pasa la cola de gente que estaba desde las 7 de la mañana en ayunas esperando ser atendidas rápidamente para irse a sus lugares de trabajo. Many llega a las 8 e insofacto lo atienden.
La noche anterior se tuvo que tragar unos Gerber´s, para las muestras. El quería una papilla de plátano, y la cajera buena onda lo ve y le dice: “Con el plátano la muestra puede salir flemosa, mejor elija otro”, un poco sacado de onda (y ala vez agradecido) el Many lo cambia por uno de Durazno.
Viendo en su cuarto oscuro un poco de televisión, recuerda el porque hace mucho no la veía. Tanta porquería sexual y el desafuero infectan los medios, no dura ni 5 minutos y la apaga. El señor ya se acabo los Gerber´s y ahora se dispone a dormir.
El Many se cree un gato en vida, duerme con 3 almohadas grandes y 3 cobijas.
En la quietud de su dormitorio, empieza a recordar el porque hace mucho que no dormía en casa, por que había dejado que la entrega laboral no lo soltara de vez en cuando para disfrutar, al menos, de pensar un poco en el antes de dormir.
Cobija puesta el Many empieza a sentir calor en sus piernas, al principio no le llama la atención, pero afuera el clima es frió. Se levanta y prende el abanico (que es de techo), pues piensa que lo sintético de las telas puede estar causando eso.
Dispuesto a dormir de nuevo, cierra los ojos, cuando de pronto empieza sentir un calor mas fuerte solo en sus piernas, es más fuerte y es como si fuera un apretón de algo.
Levanta rápidamente la cobija alarmado, esperando encontrar una razon de eso, y a la vez no esperando encontrar nada aterrador. Y nada encuentra. Se toca las piernas y no siente ese calor que sentía. Espera un rato, todo es normal y se duerme, el cansancio no lo deja estar más tiempo despierto.
La mañana siguiente y habiéndose pasando la cola de gente que esperaba desde las 7 AM para las muestras, Many soltaba su sangre en las frascos de muestra. El proceso es rápido y tan solo queda firmar unos papeles, los cuales espera paciente pues si tía anda en camino por ellos.
En la espera, el silencio matinal del hospital es quebrantado violentamente, por los alaridos de una ambulancia, mientras se oyen las camillas correr a toda velocidad por los pasillos. Unos mas otros menos, piensa el Many, cuando los gritos de horror empiezan a meterse como una neblina tormentosa, inundando todos los pasillos.
El Many se levanta de la camilla donde le tomaban muestras y antes de poder salir al pasillo, ve venir a los camilleros a toda velocidad con el cuerpo de un lisiado, el cual grita de un dolor ahogado por no sentir sus piernas.
Tan solo se ve impregnado un pedazo de metal, como el aspa de un abanico, insertada entre las sangrantes piernas. El metal se había metido con tal fuerza, que rompió los nervios, atrofiando toda sensación de articulación en las piernas.
El Many tuvo que hacerse a un lado, pues tanta sangre, carne y hueso le habían revuelto su vació estomago y busco algún deposito seguro en donde “regresar” el Gerber de Durazno de la noche anterior.
En ese inter, empezaron a atender al lisiado, el cual por el color de la piel se miraba que habia perdiendo mucha sangre. Rápidamente un equipo de rescate hizo presencia, doctores de renombre y conocidos del Many entraron. Eso se le hizo extraño, cuando para colmo entra su esposa llorando.
Pobre Many no se habia dado cuenta que era EL, mas bien, no lo quería creer.
Ante el asombro y apunto de decir algo, ya la boca abierta lista para hablar, una mano que le toca el hombro lo jala hacia atrás. Es su tia que había muerto años atrás, en una labor altruista. Un día, por malos entendidos la balacearon, creyendo que había matado a un paciente, por malos manejos de medicina.
Espera, le dijo, por que no tenemos un lugar apartado para ti todavía, no entendemos que esta pasando, es mejor que esperes.
Many no tuvo otra opción mas que verse a si mismo mientras lo atendían, oír los comentarios pesimistas de los camilleros “Ya se chingo mi compa, chale”.
Mientras el doctor hacia los preparativos para tomografías, Many trataba de entender la situación. Volteo para preguntarle a su tia, ella placidamente le dijo, que lo habían sacado de su cuerpo para evitar el trauma y el dolor de la caída del abanico que encendió la noche anterior a toda velocidad, tratando de quitarse el calor de las piernas, el cual era premonición de lo que pasaría, pues estando el dormido le cayo encima y en el tambaleo un aspa se enterró en sus dos piernas al mismo tiempo, con tal fuerza que le destrozo los nervios. Cuando se dieron cuenta ya estaba bastante desangrado pero un poco conciente para cuando su esposa llamara a emergencias.
Aun así, esto no estaba previsto o al menos no lo entiendo, dijo su tía. Estoy tratando de que alguien de fuera me informe, pues yo estoy aquí para ayudar y si salgo me llevarían al juicio, y no me siento preparada.(¿Good Confusion?)
En eso entra el doctor, el cual, lastimosamente le dice a la esposa del Many que su esposo a entrado en coma, y nadie puede saber cuando despertara, solo era cuestión de esperar, horas, días, semanas, meses, AÑOS!!.
Ahora entiendo!!, dice su tía, por eso nadie sabia nada de esto... bueno hijo, te dejo. Su tía le besa la frente al Many. Tengo cosas que hacer, hay que darle consuelo a algunas personas. Aquí estaré, tu solo espera a que despiertes.
Y ahí esta el Many desde hace 2 años y 4 meses, esperando salir de su coma, viendo su cuerpo encamado todos los días, con su mujer atendiéndolo y llorando.
Esperando algún día despertar.

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Que buena historis de repente pense que era algo de la vida real, yo e tenido premoniciones, pero siempre acerca de carros, uan vez soñe que le robaban la pick up a mi papa, lo soñe 3 veces 1 cada semana antes de ke se la robaran, las 3 veces se lo adverti, no tomo precauciones y que cres, SE LA ROBARON!!!!, bueno ya espero tu prox blog!!

ATTE El plebon

9:45 a. m.  
Blogger Jason_Nevins said...

No hay nada mas dificil que aceptar la cruda realidad por mas fuerte que sea, y para eso nosotros los humanos somos los mas cobardes, Yo tambien eh tenido premoniciones como mucha gente, solo que la mayoria del tiempo no le prestamos demasiada atencion,.. "Excelente Historia" Felicidades

10:51 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Very cool design! Useful information. Go on! film editing schools

7:11 p. m.  

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